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Boletín 33 Bogotá, 29 de agosto de 2017.* Más allá de conmover con el relato de su vida con escasos 16 años, al convertirse en víctima de la violencia que lo apartó de su familia, algunos asesinados y otros secuestrados, entre ellos su madre, sin que aún se conozca su paradero Juan Camilo Vera, contralor escolar de Albán, municipio de Cundinamarca recibió un nutrido aplauso por parte de los asistentes en el salón Boyacá del Capitolio Nacional.

Este joven estudiante que se ganó en 2016, el concurso Semillero de Valores de la Contraloría de Cundinamarca, junto con José David Ochoa del municipio de Mosquera y Claudia Lucero Tocanchón Castañeda del municipio de Pacho dejó en claro que a los jóvenes colombianos se les debe apoyar con este tipo de iniciativas para formar a los líderes del mañana y fomentar el control social que tanto se requiere para enfrentar los actos corruptos en el país.

Agradeciendo a su abuela que se convirtió en mamá y a su única tía, sobrevivientes de la tragedia, Juan Camilo orgullosamente aseguró que pese al dolor, estas dos mujeres acompañadas de valentía lo han criado, guiado con amor y exigiendo siempre lo mejor de él.

Este año se gradúa de bachiller y confía en un buen resultado en las pruebas SABER para acceder a una beca que le permita hacer su sueño realidad y estudiar medicina, ante la precaria situación económica que viven. “Ser contralor es un honor, que me ha permitido luchar ante las adversidades de la vida y fijar metas que garanticen un mejor futuro, puntualizó.

Por su parte, el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo quien postuló el programa de contralores escolares a este concurso nacional de méritos previsto en la ley 668 de 2001, aseguró que “el semillero de valores está dando frutos y que los estudiantes del departamento que participan en esta elección y en el concurso convocado por el organismo de control están dejando huella".